“Plaza Solución” Crónica de Carlota Matesanz Sanchioli


Hoy hemos podido escuchar en la radio a un representante de la asociación de empresarios pedir a las autoridades que desalojen el campamento que desde hace una semana se ha estado desarrollando en la Puerta del Sol de Madrid a causa de las pérdidas que, según él, se están generando a los comercios de la zona.

En la Telaraña Digital nos parece que gracias a que los ánimos andan caldeados en gran parte de nuestra sociedad, varios medios de comunicación han desinformado trasladando nociones erróneas sobre lo que aquí pasa y han confundido a la opinión pública haciéndola creer que algo raro hay detrás de todo esto.

Nosotros no conocemos todos los pormenores de estas protestas por lo que no está a nuestro alcance desmentir o acreditar informaciones de terceros una a una, pero sí queremos en lo posible ayudar a desterrar cualquier idea apoyada en prejuicios y romper una lanza en favor de este movimiento ciudadano compartiendo con los lectores la crónica de una escritora que con esperanza ha recogido la ilusión que despierta ver que la sociedad civil en este país no está completamente anestesiada.

Plaza Solución

“Hay algo en Sol que invita a la cámara a salirse de su objetivo, tiene ansias de retratar la esencia de algo histórico. Cosa semejante le ocurre a quien llega a la Plaza Solución, al epicentro del #15-M, a quien toma contacto con la #AcampadaSol. Nada más llegar, comienzas a sentirte parte de algo importante, y más aún, de algo bueno, muy bueno.

La marea de gente que baja por Preciados o por Montera o por la Calle Mayor desemboca en ese Kilómetro Cero, el primer paso para el cambio. Uno siente que allí se escucha su voz y se da cuenta, mientras se acerca y se acerca, y comienza a mezclarse entre la gente, de que aquello no es una broma, ni una revolución de tres al cuarto. Que quienes están (estamos) allí se lo toman en serio.

Es algo que hay que vivir in situ, de frente, abrazando con la mirada la auténtica diversidad de este evento clave, de este Mayo de 2011 que espero algún día salga en los libros de Historia porque consiguió cambiar las cosas.

Primero ves una boca de metro, que sobresale entre la multitud, con sus estructuras plagadas de carteles, de manifiestos, de pensamientos y razones. Como toda la plaza, observas que la Puerta del Sol se ha convertido en la VOZ de quienes quieren ser escuchados. Un chico se sube y despliega un cartel que habla de esa Spanish Revolution que parece estar extendiéndose a otras plazas (Barcelona, Sevilla…) y a otras acampadas incluso fuera de nuestras fronteras; y debajo, ves ese cartel que reza “Plaza SOLución” y se te eriza la piel. Aquí está pasando algo grande.

Mezclándose con la marea, uno alcanza la Ciudad Azul, esas carpas coloreadas de mar que sirven de refugio, de casa, y de comuna de ideas a todos los que crean el océano pacífico de Acampada Sol. La cámara parece no poder saciarse ante tal eficiencia, una organización y participación ante la que sólo cabe quitarse el sombrero. De pronto eres más que consciente de la manipulación que se está haciendo en los medios y de cómo, por el contrario, en Sol, las personas, los compañeros, todos, devuelven la crítica incendiaria con devoción por lo que creen. Carteles que anuncian donde hay comida, bebida, enfermería (con su cruz y su media luna rojas), donde se puede ayudar, incluso en cuestiones legales, o donde dejar tu pedacito de contribución escrita, tu pancarta coloreada, o no, con un sol amarillo o un grito en contra de la situación. Porque no debemos olvidarnos de la razón de este movimiento, de esta marea humana orgullosa de estar en la calle, por un vez, sin llevar la camiseta de la selección. Los jóvenes queremos tomar parte a favor de nuestro futuro. Queremos cambiar las cosas y defender que la voz del ciudadano tiene que oírse mucho más alto que las de los políticos, esos que, cada día, defienden menos los ideales que poco a poco parecen irse marchitando. Hay que modernizar la democracia, que cambia y debe de cambiar al ritmo de la vida, que nunca se para.

Por los megáfonos llega una voz que pide que nadie coja panfletos de partidos, que esto es una concentración apartidista, una concentración que invita al debate y la reflexión. La voz esgrime que esto es de todos, que no hay cabecillas, que nadie responda a esas encuestas que piden líderes para un movimiento unido. Un movimiento pacífico que promulga en sus panfletos informativos que, en caso de que llegue la policía, hay que mantenerse unidos, tranquilos y firmes. Que la integridad es la mejor arma de la que disponemos. Cientos de carteles dicen alto y claro que “NO somos antisistema, el sistema es antinosotros”, y, tambien, que “esto NO es un botellón”, que cierren la boca todos aquellos que intentan desprestigiar algo tan increíble diciendo que nos es más que una juventud alborotada tomando calimocho y echándose a la calle para ligar.

“#Yes we camp” reza una de las Hastag, esas etiquetas de Twitter, una red social revolucionada por el evento de SOL y de España, por esa acampada que toma Twitter y Facebook y Tuenti y hora tras hora se mantiene viva en las voces de los que creen en ella. Y no son pocos. Son muchos y diferentes. Jóvenes gran parte, es cierto, pero también hay mayores, y trabajadores, y padres y madres, y familias enteras. Puede que haya mucho “hippie” como les gusta decir a algunos, pero en Acampada SOL hay de todo, porque no hay credo ni partido, sólo hay ganas de solucionar y de salir de una crisis, de una serie de problemas mucho más hondos incluso, que el económico. Como rezaba uno de los muchos carteles que siembran la Plaza, “Los derechos se conquistan” y como dijo esa chica, Cristina de Burgos, en Radio Nacional, esos derechos que les costaron sudor y sangre a nuestros abuelos o nuestros padres conseguir, se están yendo por la alcantarilla, diluidos en las mentiras de los políticos, los delitos de los banqueros y la inflexibilidad de la que empieza a adolecerse nuestra constitución.

Los tiempos cambian. Por supuesto que tenemos mucho, que se ha conseguido mucho. España salió de una horrenda dictadura que nos atrasó y desde entonces ha luchado por salir adelante. Precisamente por eso no nos podemos quedar dormidos. Y este Mayo de 2011 pretende recordarnos que los ciudadanos tenemos fuerza y tenemos voz. Que no se puede votar (y votar así) y tener que quedarnos callados cuatro años mientras unos y otros, y luego otros y unos hacen y deshacen impunemente. No he conocido aún a un político sincero. Pero soy optimista, ayer me volví incluso más optimista, llegué a SOL y todas mis expectativas se vieron superadas.

Espero sinceramente que esto se mantenga, que aunque a algunos les duela tener ocupado el corazón de Madrid, la acampada no se mueva. Que aquí en la capital, y en el resto de ciudades, se demuestre que no sólo nos hemos movilizado por las elecciones, sino que vamos a mantener nuestros ideales de cambio más allá, presionando a antiguos y nuevos gobiernos a escucharnos. Y que vamos a recoger firmas para que nuestra voz sea reconocida, que toda esa marea de personas va a concentrarse en algo palpable, que el esfuerzo de quienes duermen y viven allí desde hace una semana y en adelante, van a plasmarse en algo que podamos, por ley, presentar ante el gobierno. Si queremos listas abiertas, y mejoras en la representación y referéndums y una ciudadanía activa en un estado con las orejas bien abiertas, hay que seguir adelante y dar nuevos pasos.

En el centro de la Plaza ondea una bandera de fondo amarillo con un sol negro, esa Plaza está tomada sin armas y con palabras. Y se te encoje el corazón y se te ensancha el alma. No es tontería lo que una amiga me dijo, “allí no te sientes solo”. Hay muchas personas que no comprenden lo que está pasando, que no lo apoyan, que piensan que está manipulado. Por eso hay que seguir demostrando cada día que es de todos, no dejar que nadie tergiverse las palabras que por doquier penden de carteles colgados con cintas por las lonas, pegados con celo en las acristaladas salidas del metro, en los andamios y en los balcones. Hay muchas opiniones, todas respetables, pero Plaza SOLución no se ha acabado. Y por la noche, como ayer, miles de personas al aire libre o bajo carpas blancas y azules, le decían al cielo de Madrid, que NO NOS VAMOS.”

Espero que hayáis disfrutado leyendo Plaza Solución Podéis encontrar más textos de Carlota Matesanz Sanchioli e información sobre la licencia Creative Commons con que están registrados, en su blog Descalzos por el parque.

Las fotografías que acompañan el texto han sido realizadas por David Puntero en la Puerta del Sol de Madrid el 22 de Mayo del 2011. Están registradas bajo la misma licencia que La Telaraña Digital. Creative Commons. Eres libre de copiar, distribuir y difundir siempre que acredites con el nombre del autor y si haces obras derivadas debes respetar la misma licencia.

Acabamos recomendándoos que escuchéis el seguimiento que hizo el programa de Radio 3 “Carne Cruda” del movimiento 15m. Lo podéis encontrar en este enlace.

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