“El primer viaje de nuestra vida”, presentado por Juan Luis Arsuaga


Editorial Temas de Hoy

Poder pasar una mañana con Juan Luis Arsuaga es algo digno de marcar en rojo en la agenda desde el mismo instante en el que te comunican el evento. Hemos tenido la oportunidad de acudir a la Facultad de Medicina de la UCM, donde el célebre paleontólogo ha presentado su nueva obra El viaje de nuestra vida. Rodeado de esqueletos y vitrinas, Arsuaga ha expuesto sus impresiones acerca del parto en la evolución humana, el principal cometido de su libro, pero también de otros detalles del ser humano y sus orígenes.

El científico reflexionó acerca de lo frágiles que somos desde que nacemos. “Los bebés humanos son las únicas crías mamíferas que nacen antes de tiempo, sin desarrollar y son dependientes”. Y es que el parto es, para Arsuaga, una fuente de incógnitas sobre la que “aún queda mucho que estudiar”. “El parto es un diseño muy inteligente. Una obra de ingeniería. Pero la anatomía comparada, la biología, la física… todavía tiene mucho camino que recorrer en su estudio”, aseveró. “No hemos visto ningún parto desde dentro, tampoco sabemos qué es lo que provoca el parto o cómo sabe el niño que tiene que nacer”.

Aprovechó también para comentar los recortes que el Gobierno está llevando a cabo en materia de investigación. Pese a reconocer que la Fundación Atapuerca -de la cual es vicepresidente-, no ha sufrido falta de recursos, para él la comunidad científica se encuentra ante un panorama incierto. Politiqueos aparte, fue una conferencia en la que Arsuaga se mostró amable ante la prensa y en la que no perdió la oportunidad de soltar algunas frases satíricas como “el ser humano es el único mamífero que no se come la placenta, pese a significar torta en latín”, ante lo cual un periodista le recordó a Tom Cruise.

En El primer viaje de nuestra vida, una obra en la que Arsuaga lleva trabajando nada menos que treinta años, el lector se encuentra con tres partes diferenciadas en las que además de tratar los mecanismos del parte se atienden otros asuntos como la menopausia, el amor a las crías, el infanticidio o la vida sexual.

Arsuaga, junto a la colección de maquetas del cuerpo humano en el Museo Javier Puerta (UCM). Foto: Manu Sueiro

Os dejamos algunas pautas curiosas del libro:

– Algunos autores piensan que el desarrollo humano, por ser tan largo y tan lento, no se completa nunca y que de adultos somos todavía algo infantiles, tanto físicamente como en el comportamiento, ya que mantenemos nuestra capacidad de explorar, de investigar y de jugar toda la vida.

– La placenta con sus calorías y hierro es muy apreciada por todos los simios. Los gorilas se la comen y posiblemente nuestros ancestros también lo hacían, al igual que antiguamente, las mujeres la enterraban en el jardín como algo sagrado.

 El parto humano es una increíble solución de la madre naturaleza a un “conflicto de intereses” entre el crecimiento del cerebro y la postura bípeda.

—- Juan Luis Arsuaga es catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y codirector del Equipo de Investigaciones de los Yacimientos Pleistocenos de la Sierra de Atapuerca. Entre otros méritos, fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997.

Anuncios

“¿Puede la UE salvar 20.000 vidas al año y ahorrarse 2 billones de euros en el intento?” Un artículo de Sergio Pérez Acebron


Acercamos hoy a La Telaraña un artículo de Sergio Perez Acebron en el que anima a la UE a tomar una medida política concreta que puede ser positiva para la salud de varios miles de personas.

El Problema: Polonio 210 en los cigarrillos.

El Polonio 210 proviene de la desintegración del Uranio 238 que se encuentra en el fertilizante (Imagen Melpor)
El Polonio 21o es un isótopo radiactivo que adquirió cierta notoriedad con el asesinato de un ex agente ruso. Este isótopo emite partículas alfa y es unas 250.000 veces más tóxico que el cianuro. A pesar de su toxicidad podemos encontrarlo en muchos vegetales que cultivamos, incluidas las plantas del tabaco. El Polonio 210 es un producto de la desintegración del Uranio 238 que se encuentra junto al fosfato que normalmente se usa como fertilizante y que es de origen mineral (Minas de fósforo).

El Polonio 210 se introduce en las vías respiratorias de los fumadores y es considerado responsable de al menos el 2% de los cánceres de pulmón derivados del tabaco (Dato considerado conservador, es posible que sea un porcentaje mayor). Puede que parezca un porcentaje pequeño pero supone aproximadamente unas 20.000 muertes al año sólo en la Unión Europea.

¿Cómo eliminar el Polonio 210 de los cigarrillos? smoking

Existen al menos dos vías para evitar el Polonio 210 en los cigarrillos. La primera consiste en el uso de fertilizantes orgánicos procedentes de deshechos agricolas o bien de origen mineral procedentes de rocas con bajos niveles de Uranio 238. Los fertilizantes de origen orgánico son en general más caros (dependiendo de la zona) pero tienen ciertas ventajas desde el punto de vista de la sostenibilidad que no discutiré ahora. La segunda forma es el lavado de las hojas con una solución de agua oxigenada que puede reducir aproximadamente a la mitad la cantidad de este isótopo (Datos de la USDA).

¿Qué puede hacer la UE?

Alguno podría pensar que este problema corresponde a aquellos que deciden fumar. Yo creo sin embargo que es un problema de salud pública. El costo del tratamiento de los tumores derivados del Polonio 210 es aproximadamente unos 2 billones de euros al año en la Unión Europea, además de las muertes antes mencionadas. Demasiado para algo tan fácil de solucionar. La DGT nos aborda con campañas muy agresivas en relación a los accidentes de tráfico que causan muchas menos muertes y no todo el mundo conduce.

En Europa se cultiva aproximadamente el 50% del tabaco que se consume. Además su cultivo está actualmente subvencionado por lo que es razonable que se pueda obligar a los agricultores a cambiar ciertos aspectos del cultivo. Yo propongo que la UE regule este problema de la siguiente forma:

1. La prohibición de cultivar tabaco en Europa con abono de origen mineral rico en Uranio 238 o en caso de hacerlo obligar a los agricultores a limpiar las hojas para reducir los niveles de Polonio 210 al menos por debajo del 50%.

2. La prohibición de importar tabaco a Europa cuyos niveles de Polonio 210 sobrepasen aquellos que estipulen los expertos como “máximos” dentro de lo técnicamente posible.

Dicha regulación tendría varios aspectos positivos. Probablemente el costo para los agricultores europeos crecería pero por otro lado serían los primeros que podrían asegurarse la venta de tabaco en Europa, lo que podría salvar su industria. Incluso si los costes aumentan, la UE tiene una amplia horquilla para jugar con los precios del tabaco debido a los impuestos y al dinero que se ahorraría en sanidad en las próximas décadas. Por otro lado estas normas no afectan a la libertad individual: no hay modificación de hábitos entre los fumadores. Nadie obliga a nadie a dejar de fumar.

plantacion de tabaco
Creo que estas medidas son de fácil aplicación e, incluso asumiendo los costes de llevarlas a cabo, resultarían en un ahorro monetario y en la prevención de uno de los tumores más agresivos. Evidentemente esto no quita que puedan desarrollarse otras medidas frente a otros agentes cancerígenos del tabaco o de concienciación.

Podéis encontrar las referencias a las fuentes usadas para la elaboración de este artículo y más textos de Sergio Pérez Acebron en su blog Tall & Cute.

Japón y el debate de las nucleares


Experiencias aterradoras como la vivida en Japón ponen siempre en jaque la labor de los medios de comunicación. Como servidores públicos, resulta indispensable su deber de fomentar la seguridad de los ciudadanos poniendo en cuestión a unas energías que el poder se resiste a extinguir por meros beneficios de mercado,  nuestro mismo suelo centrales como Garoña, Ascó, Cofrentes aún forman parte considerable del mapa energético español.

Qué mejor momento para España que este para demostrar su compromiso hacia un futuro verde y sostenible, algo para lo que no debemos esperar solo a la acción política, sino que debe hacerse madurar desde la opinión pública.

De momento Alemania ha paralizado la ampliación de la vida de sus centrales y Suiza ha suspendido todas las licencias para la construcción de nuevas centrales. Pero de los veintisiete países de la UE, todavía catorce cuentan con plantas nucleares que producen el 15% de la energía consumida por Europa.

Es una lástima que tengan que suceder catástrofes de esta magnitud para que el debate se vuelva a reactivar, con el peligro del ahínco religioso y fanatismo ignorante, tanto ciudadano como político, que aún predomina en gran parte del globo. Hablo por ejemplo del Irán de Ahmadineyad, donde sacude una ideología teocrática peor que un terremoto de 8,9 grados…

Por otro lado, la tragedia y el morbo de Chernóbil, de la que muchos medios alimentan sus contenidos, queda fuera de lugar en un momento en el que el bienestar mundial pende de controlar cuanto antes la tragedia del país nipón, a sabiendas de las repercusiones que traerá a corto y largo plazo.

Atónito, el mismo viernes 11 de marzo -primer día de la catástrofe nipona- veo en mi ordenador de becario cómo los foreros de bolsa ironizaban, especulaban y debatían el futuro de su divisa, del Nikkei, de “oportunidades” para invertir… al tiempo que estaban muriendo miles de personas y una parte del país sinónimo de prosperidad y tecnología era devorado por los caprichos de la naturaleza. Ello me sirvió para darme cuenta hasta qué punto cada uno mira poco más allá de su ombligo.

¿Por cuánto tiempo seguirán los pronucleares justificando su bandera como la alternativa energética más barata y segura? ¿Hasta qué punto es cierto?

Ahora más que nunca es el turno de que medios como Energías Renovables, revistas científicas, blogs y -sobre todo- medios generalistas acentúen aún más el debate entre lo fósil y lo sostenible.

 Apunte: El petróleo se come en dos días las primas a las renovables de un año

Nuevo Manifiesto por la difusión de la cultura y los saberes


Este manifiesto, que pugna por hermanar las ciencias y las letras, aparece en La Telaraña por cortesía de Santiago de Arriba Manrique, su autor.

A %d blogueros les gusta esto: