Poema: El Madrid de las rondas


El Madrid de las rondas

Fotografía de Alfonso Sánchez Portela (1933)

Hay un Madrid que no tiene ni flores, ni fuentes, ni frondas.
Un Madrid paria y viudo. Sus acacias orondas
y sus olmos son muy pobre limosna para sus vías mondas.
¡Oh, Madrid de las rondas!

Madrid de los gasómetros redondos, cual grandes tambores.
Madrid de las esbeltas humeantes chimeneas.
Madrid de los obreros denegridos y trabajadores
y de las hembras feas.

Madrid de los alegres lavaderos. La carnal materia
se hacina en vergonzosos absurdos falansterios.
Madrid compendio de desdicha y hambre. Haz de la miseria
y de los cementerios.

Oh, Manzanares, al que motejaba de arroyo aprendiz
 el buen Francisco Gómez de Quevedo y Villegas.
 Ruin y estéril complemento del grato goyesco tapiz
 que ni bañas ni riegas.

– Mauricio Bacarisse

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Sergi Reboredo (Fotoperiodista): “Muchas son las desgracias que guardo en la retina”


Sergi Reboredo es un espléndido fotógrafo itinerante que descubrimos gracias a Twitter aunque mucha gente ya conoce su trabajo, quizá sin ponerle su nombre, por sus imágenes en medios como National Geographic, Viajes, Rutas del mundo, Agencia EFE, o el diario El mundo.

Empezó estudiando en 1998 en el Institutd’Estudis Fotogràfics de Catalunya donde estuvo tres años y, atendiendo a su página web, llena de fotografías excepcionales, y al curriculum que en ella se expone, hemos de pensar que no ha parado desde entonces de trabajar cazando instantáneas que ayuden a la gente a ponerle unos colores, unos paisajes y unos rostros de gente a lugares remotos a los que tal vez alguna vez viajemos o tal vez no, pero de los que gracias a él y a su cámara de fotos tendremos varias visiones únicas y vibrantes.

Sergi Reboredo en una escuela africana.

Con la amabilidad y la apertura de carácter que caracteriza a tantas personas de Twitter que se dedican, de una manera o de otra, a crear cultura, nos deja compartir algunas de sus fotografías y nos responde a algunas preguntas vía e-mail.

¿Hay algún lugar de todos los que has visitado que te haya resultado más impactante o fascinante que los demás?

Niños iraquíes en un vertedero.

Muchas son las desgracias que guardo en la retina. La guerra de Irak, niños muriendo por culpa del Sida en Kenya, gente que lo ha perdido todo… Positivamente también guardo buenos recuerdos de lugares mágicos, como Camboya, que, a pesar de contar con un pasado traumático, cuenta con un lugar mágico como Agnkor Wat. También me impactaron las idílicas islas desiertas de Filipinas.

Te conocimos por un ‘tweet’ en el que enlazabas a tu reportaje sobre el Tíbet. Háblanos de ese lugar. ¿Qué es lo que llama más la atención de él cuando lo visitas por primera vez?

Lo primero que te llama la atención cuando bajas del avión en Lhasa es el azul del cielo y el aire puro que se respira. Después conoces a los tibetanos, que son unas personas más que hospitalarias y por último conoces el drama al cual los tiene sometidos el ejército chino: militares a porrillo por las calles, francotiradores en las azoteas, detenciones ilegales, impedimento de hablar con extranjeros, prohibición del culto al Dalai Lama y así un largo etc.

Guirnaldas atadas a una piedra con inscripciones (Tibet)

¿Y, cuando lo has dejado atrás, que es lo que más recuerdas de él?

Los paisajes de alta montaña me acompañan como flashes en algunos momentos del día en los que busco relajación.

Un alto en el camino (Tibet)

Un amigo que también se dedica esporádicamente a la fotografía me hace fijarme en la calidad excepcional de tus retratos. ¿Cómo te ganas la confianza de la gente que sale en ellos para que lo hagan de una manera tan natural y expresiva y en situaciones tan comprometidas o duras como en las de algunos de tus reportajes?

La única manera de hacerlo es hablando con la gente un rato. Dejar que te expliquen sus cosas. Explicarles tú las tuyas. Al cabo de un buen rato se produce una simbiosis en la cual la persona es capaz de hablarte únicamente con su mirada.

Joven pastor tibetano

El mismo amigo me dice que echa de menos en tu reportaje del Tíbet fotografías en las horas en las que sale el Sol o en las que se pone. ¿Hay alguna razón? Él dice que imagina allí unos atardeceres y amaneceres idílicos.

Me alegra que me hagas esta pregunta porque para mí también son importantes esas fotografías y las echo de menos. De hecho las únicas fotografías que tengo en horas bajas son de Lhasa, la capital. El gobierno chino tiene prohibido en el Tíbet la libre circulación de personas. A los extranjeros nos obliga a contar con un guía impuesto por ellos, sin el cual prácticamente casi no se puede salir del hotel. Me hubiese encantado madrugar y perderme en algunos pueblos pero los chinos detienen rápidamente cualquier conato de libertad que surja en Tíbet, aunque únicamente sea el de ir caminando libremente por la calle a tus anchas.

El Potala en instantes con "duende"


Para terminar, ¿nos darías algunos consejos básicos para desenvolverse sin problemas en cualquier lugar del mundo?

A mi parecer la regla básica es “allá donde fueres haz lo que vieres”. Cuando viajo intento que mi presencia no sea llamativa ni ostentosa. Otro buen consejo sería el de utilizar al máximo el sentido común.

Podéis ver muchas más fotos excepcionales en la página web de Sergi Reboredo.

Carolina Valtuille; Fotógrafa: “Los lugares abandonados tienen historias que mucha gente ignora”


Para esta entrada en La Telaraña contamos con la participación de Carolina Valtuille, joven fotógrafa y exploradora de espacios ignorados y apartados del ruido de las grandes ciudades, que se ha prestado a respondernos unas preguntas.

Carolina Valtuille

¿Cuándo decidiste dedicar el tiempo a la fotografía?

Por el año 2007 conseguí una cámara compacta aunque mis primeras fotos (y no es de extrañar) fueron de amigos, familia y compañeros. No tenía la idea de meterme de lleno en la fotografía, más bien hacía fotos para pasar el rato. Más adelante vi que me apoyaban y que mis fotos empezaron a evolucionar hacia algo más serio y decidí probar, pero hasta el día de hoy tampoco me creo una profesional.

Llamaste Broken Lens (lentes rotas) a la página en la que muestras tus trabajos fotográficos. ¿Por qué se te ocurrió ese nombre?

Broken Lens es un proyecto bastante personal. No es el típico portfolio de un fotógrafo serio profesional que va colgando sus fotos; es un blog de lugares que voy viendo y que quiero compartir con el resto sin ninguna intención. El nombre del mismo tenía que incitar a eso precisamente y me quedé con Broken Lens. Más adelante vi que incluso el contenido estaba acorde: sitios abandonados, cementerios, ruinas, ausencia de personas… aunque no sé si seguiré en la misma línea.

Tus fotografías remiten muchas veces a lugares alejados de las poblaciones, abandonados, solitarios ¿Qué es lo que encuentras en ellos?

Los lugares abandonados y solitarios tienen historias que mucha gente ignora. De alguna manera hemos ido aparcando a un lado lo que no nos interesa o no nos sirve, pero estos sitios siguen ahí y siguen teniendo algo que contar. A veces me siento como una invasora adentrándome dentro de un lugar que fue de alguien, explorando en busca de objetos que puedan contarme algo o darme más información. Es emocionante intentar reconstruir en tu cabeza la vida de alguien, o al menos hacerte una idea de cómo podría haber sido.

Leprosería de Arico (Tenerife) por Carolina Valtuille

¿Que tiene la fotografía que la diferencia de otros artes? ¿Cómo reconoces, en esos paisajes abandonados por ejemplo, lo que puede ser una buena fotografía?

Leí una vez que la fotografía no puede cambiar la realidad, pero la puede mostrar. Inmortalizas sitios, personas, paisajes… momentos en el tiempo, diría yo, y eso es algo muy poderoso a mi parecer. En cuanto a saber cuándo es el momento exacto para una imagen, creo que se necesita una buena visión espacial para poder hacer algo interesante. En tu cabeza vas creando perspectivas y enfoques diferentes, y finalmente con la cámara haces el disparo cuando lo tengas. Al menos así funciono yo. Sin embargo existen otras prácticas en la fotografía que defienden todo lo contrario, el hacer la foto sin pensar, pulsando un botón. Para gustos colores.

Se nota en tus imágenes un cuidado por el proceso posterior a la toma de la fotografía. ¿Qué es lo que te hace sentir que una foto está acabada y lista para la publicación?

El postprocesado es algo que en mas de una ocasión me han criticado, pero creo que cada cual es libre de hacer lo que le plazca. Muchas veces tengo peleas internas por el acabado de una foto, vuelvo a editar y a reeditar porque no encuentro algo que me llene. En este aspecto no tengo criterio, cuando la cabeza me dice “está bien”, paro; no importa si la edición es mínima o máxima.

Vistas desde la ventana de una vivienda de la mina El Rosario por Carolina Valtuille

Se dice que en la fotografía una cosa es lo que se ve cuando se encuadra y se dispara y otra es la que se encuentra después cuando esa imagen se abre en el ordenador y se observa con más calma ¿Hay algo de cierto en esta afirmación?

Uno de las primeras cosas que aprendí es que nunca debes borrar las fotos que haces de la cámara. Nunca, por más malas que te parezcan. Lo que ve el ojo humano no es lo que ve una cámara, al menos hasta la fecha. Es cierto que no podremos conseguir a la primera una imagen perfecta, pero sí es recomendable mirar las tomas en grande, con una luz menos intensa y con más calma porque se pueden escapar muchos detalles en esa pequeña pantallita de la cámara.

Las fotos que más te llegan ¿Las buscas o las encuentras?

Las fotos que más me llegan las encuentro y en físico tengo pocas aunque no por falta de oportunidades. Cuando veo una situación que podría ser una foto especial para mi, me olvido de la cámara. En mi cabeza retumba un “Esto sería una imagen inolvidable”, pero me quedo observándola tal cual. Quizás más que con la cámara, intento grabarla en mi memoria porque temo estropear el momento sacando una máquina que tanto intimida a más de uno.

¿Hay alguna fotografía que te gustaría haber hecho y todavía no has podido conseguir?

Sí, desde hace años he querido dedicar parte de mi vida fotográfica a algo más social. “Robar” imágenes a la gente cotidiana y situaciones del día a día. Otra de mis aspiraciones es viajar a otros países a retratar conceptos. En Rusia viví muchas situaciones que podrían haber sido muy buenas fotos, pero como explicaba antes, tengo un problema con esos momentos que me impide sacar una cámara y tirar una foto.

Del arte y el mundo de la fotografía ¿Qué es lo que más y menos te gusta?

Del arte y la fotografía, no me disgusta absolutamente nada. Creo que todo es subjetivo y no soy nadie para meterme dentro de las creaciones de los demás. Lo que tolero menos, son algunas actitudes negativas de las personas que he visto. Hay plagio (y no estoy hablando de copiar una idea, que eso ya es más debatible), hay muchos sentimientos de envidia, prepotencia, odio. ¿Lo que más me gusta? Ver el trabajo de otras personas y enriquecerme a mi, aprender algo de ello.

¿Hay alguna imagen o autor que te haya resultado inspiradora? ¿Cuáles?

A diario veo muchas galerías y nombrar a alguien me resulta casi imposible. Al principio me vi inspirada por un fotógrafo que conocí en Canarias, pero sólo me sirvió para arrancar. Creo que el asunto no es de centrarse en algún artista en particular sino de ir observando los trabajos de la gente, ya sean conocidos o no, quedarte con algo que te sirva a ti y fusionar tus ideas con lo aprendido.

¿Tienes ahora en mente algún nuevo proyecto fotográfico?

Proyectos tengo muchos desde hace tiempo pero para hacer las cosas se necesitan medios. Quiero contar la historia de alguien, hacer una sesión de fotos atípica y más premeditada, mezclar el pasado con el futuro a nivel fotográfico y por supuesto seguir con mis descubrimientos en sitios abandonados o solitarios. Lo que no quiero es hacer una única cosa, eso lo tengo claro. Quizás más adelante se puedan ver estas ideas en mi galería o blog.

Podéis ver más fotografías de Carolina Valtuille en su página Broken Lens (Carolina Valtuille “cerró” su página hace unos meses, cuando decida abrir otro espacio en internet con su obra trataremos de enlazar a él desde La Telaraña)

“Plaza Solución” Crónica de Carlota Matesanz Sanchioli


Hoy hemos podido escuchar en la radio a un representante de la asociación de empresarios pedir a las autoridades que desalojen el campamento que desde hace una semana se ha estado desarrollando en la Puerta del Sol de Madrid a causa de las pérdidas que, según él, se están generando a los comercios de la zona.

En la Telaraña Digital nos parece que gracias a que los ánimos andan caldeados en gran parte de nuestra sociedad, varios medios de comunicación han desinformado trasladando nociones erróneas sobre lo que aquí pasa y han confundido a la opinión pública haciéndola creer que algo raro hay detrás de todo esto.

Nosotros no conocemos todos los pormenores de estas protestas por lo que no está a nuestro alcance desmentir o acreditar informaciones de terceros una a una, pero sí queremos en lo posible ayudar a desterrar cualquier idea apoyada en prejuicios y romper una lanza en favor de este movimiento ciudadano compartiendo con los lectores la crónica de una escritora que con esperanza ha recogido la ilusión que despierta ver que la sociedad civil en este país no está completamente anestesiada.

Plaza Solución

“Hay algo en Sol que invita a la cámara a salirse de su objetivo, tiene ansias de retratar la esencia de algo histórico. Cosa semejante le ocurre a quien llega a la Plaza Solución, al epicentro del #15-M, a quien toma contacto con la #AcampadaSol. Nada más llegar, comienzas a sentirte parte de algo importante, y más aún, de algo bueno, muy bueno.

La marea de gente que baja por Preciados o por Montera o por la Calle Mayor desemboca en ese Kilómetro Cero, el primer paso para el cambio. Uno siente que allí se escucha su voz y se da cuenta, mientras se acerca y se acerca, y comienza a mezclarse entre la gente, de que aquello no es una broma, ni una revolución de tres al cuarto. Que quienes están (estamos) allí se lo toman en serio.

Es algo que hay que vivir in situ, de frente, abrazando con la mirada la auténtica diversidad de este evento clave, de este Mayo de 2011 que espero algún día salga en los libros de Historia porque consiguió cambiar las cosas.

Primero ves una boca de metro, que sobresale entre la multitud, con sus estructuras plagadas de carteles, de manifiestos, de pensamientos y razones. Como toda la plaza, observas que la Puerta del Sol se ha convertido en la VOZ de quienes quieren ser escuchados. Un chico se sube y despliega un cartel que habla de esa Spanish Revolution que parece estar extendiéndose a otras plazas (Barcelona, Sevilla…) y a otras acampadas incluso fuera de nuestras fronteras; y debajo, ves ese cartel que reza “Plaza SOLución” y se te eriza la piel. Aquí está pasando algo grande.

Mezclándose con la marea, uno alcanza la Ciudad Azul, esas carpas coloreadas de mar que sirven de refugio, de casa, y de comuna de ideas a todos los que crean el océano pacífico de Acampada Sol. La cámara parece no poder saciarse ante tal eficiencia, una organización y participación ante la que sólo cabe quitarse el sombrero. De pronto eres más que consciente de la manipulación que se está haciendo en los medios y de cómo, por el contrario, en Sol, las personas, los compañeros, todos, devuelven la crítica incendiaria con devoción por lo que creen. Carteles que anuncian donde hay comida, bebida, enfermería (con su cruz y su media luna rojas), donde se puede ayudar, incluso en cuestiones legales, o donde dejar tu pedacito de contribución escrita, tu pancarta coloreada, o no, con un sol amarillo o un grito en contra de la situación. Porque no debemos olvidarnos de la razón de este movimiento, de esta marea humana orgullosa de estar en la calle, por un vez, sin llevar la camiseta de la selección. Los jóvenes queremos tomar parte a favor de nuestro futuro. Queremos cambiar las cosas y defender que la voz del ciudadano tiene que oírse mucho más alto que las de los políticos, esos que, cada día, defienden menos los ideales que poco a poco parecen irse marchitando. Hay que modernizar la democracia, que cambia y debe de cambiar al ritmo de la vida, que nunca se para.

Por los megáfonos llega una voz que pide que nadie coja panfletos de partidos, que esto es una concentración apartidista, una concentración que invita al debate y la reflexión. La voz esgrime que esto es de todos, que no hay cabecillas, que nadie responda a esas encuestas que piden líderes para un movimiento unido. Un movimiento pacífico que promulga en sus panfletos informativos que, en caso de que llegue la policía, hay que mantenerse unidos, tranquilos y firmes. Que la integridad es la mejor arma de la que disponemos. Cientos de carteles dicen alto y claro que “NO somos antisistema, el sistema es antinosotros”, y, tambien, que “esto NO es un botellón”, que cierren la boca todos aquellos que intentan desprestigiar algo tan increíble diciendo que nos es más que una juventud alborotada tomando calimocho y echándose a la calle para ligar.

“#Yes we camp” reza una de las Hastag, esas etiquetas de Twitter, una red social revolucionada por el evento de SOL y de España, por esa acampada que toma Twitter y Facebook y Tuenti y hora tras hora se mantiene viva en las voces de los que creen en ella. Y no son pocos. Son muchos y diferentes. Jóvenes gran parte, es cierto, pero también hay mayores, y trabajadores, y padres y madres, y familias enteras. Puede que haya mucho “hippie” como les gusta decir a algunos, pero en Acampada SOL hay de todo, porque no hay credo ni partido, sólo hay ganas de solucionar y de salir de una crisis, de una serie de problemas mucho más hondos incluso, que el económico. Como rezaba uno de los muchos carteles que siembran la Plaza, “Los derechos se conquistan” y como dijo esa chica, Cristina de Burgos, en Radio Nacional, esos derechos que les costaron sudor y sangre a nuestros abuelos o nuestros padres conseguir, se están yendo por la alcantarilla, diluidos en las mentiras de los políticos, los delitos de los banqueros y la inflexibilidad de la que empieza a adolecerse nuestra constitución.

Los tiempos cambian. Por supuesto que tenemos mucho, que se ha conseguido mucho. España salió de una horrenda dictadura que nos atrasó y desde entonces ha luchado por salir adelante. Precisamente por eso no nos podemos quedar dormidos. Y este Mayo de 2011 pretende recordarnos que los ciudadanos tenemos fuerza y tenemos voz. Que no se puede votar (y votar así) y tener que quedarnos callados cuatro años mientras unos y otros, y luego otros y unos hacen y deshacen impunemente. No he conocido aún a un político sincero. Pero soy optimista, ayer me volví incluso más optimista, llegué a SOL y todas mis expectativas se vieron superadas.

Espero sinceramente que esto se mantenga, que aunque a algunos les duela tener ocupado el corazón de Madrid, la acampada no se mueva. Que aquí en la capital, y en el resto de ciudades, se demuestre que no sólo nos hemos movilizado por las elecciones, sino que vamos a mantener nuestros ideales de cambio más allá, presionando a antiguos y nuevos gobiernos a escucharnos. Y que vamos a recoger firmas para que nuestra voz sea reconocida, que toda esa marea de personas va a concentrarse en algo palpable, que el esfuerzo de quienes duermen y viven allí desde hace una semana y en adelante, van a plasmarse en algo que podamos, por ley, presentar ante el gobierno. Si queremos listas abiertas, y mejoras en la representación y referéndums y una ciudadanía activa en un estado con las orejas bien abiertas, hay que seguir adelante y dar nuevos pasos.

En el centro de la Plaza ondea una bandera de fondo amarillo con un sol negro, esa Plaza está tomada sin armas y con palabras. Y se te encoje el corazón y se te ensancha el alma. No es tontería lo que una amiga me dijo, “allí no te sientes solo”. Hay muchas personas que no comprenden lo que está pasando, que no lo apoyan, que piensan que está manipulado. Por eso hay que seguir demostrando cada día que es de todos, no dejar que nadie tergiverse las palabras que por doquier penden de carteles colgados con cintas por las lonas, pegados con celo en las acristaladas salidas del metro, en los andamios y en los balcones. Hay muchas opiniones, todas respetables, pero Plaza SOLución no se ha acabado. Y por la noche, como ayer, miles de personas al aire libre o bajo carpas blancas y azules, le decían al cielo de Madrid, que NO NOS VAMOS.”

Espero que hayáis disfrutado leyendo Plaza Solución Podéis encontrar más textos de Carlota Matesanz Sanchioli e información sobre la licencia Creative Commons con que están registrados, en su blog Descalzos por el parque.

Las fotografías que acompañan el texto han sido realizadas por David Puntero en la Puerta del Sol de Madrid el 22 de Mayo del 2011. Están registradas bajo la misma licencia que La Telaraña Digital. Creative Commons. Eres libre de copiar, distribuir y difundir siempre que acredites con el nombre del autor y si haces obras derivadas debes respetar la misma licencia.

Acabamos recomendándoos que escuchéis el seguimiento que hizo el programa de Radio 3 “Carne Cruda” del movimiento 15m. Lo podéis encontrar en este enlace.

Las revueltas en Túnez, Egipto y Libia.


Se puede decir que la terrible situación que está viviendo Libia comenzó a mediados de Enero del 2011 en Túnez. En el País salió una noticia que hablaba de una sociedad asfixiada por el precio de los bienes básicos y de una juventud cansada de vivir en el antagonismo entre el poder oficial y el islamismo. Sus reivindicaciones eran Democracia y Libertad de Expresión y al menos triunfaron en su primer fin que era expulsar a Ben Alí. Este se exilió y parece que tuvo alguna especie de complicación en su salud porque se dijo que estaba en coma en un hospital de Arabia Saudí. También se descubrió su gran fortuna. La mujer parece que fue hasta el banco de Túnez a retirar una tonelada y media de oro de su marido y aunque el gobernador del banco se negó en un principio, una llamada a Ben Alí le acabó obligando a hacer lo que ella le había pedido.

Lo que pasó en Túnez se contagió a Egipto y aunque allí Mubarak se aferró al poder, los millones de personas que se negaban a abandonar la Plaza Tahrir hasta que él se fuera y la determinación del ejército de no reprimir las protestas acabaron con lo que que fueron casi 30 años de dictadura. Las reivindicaciones en esta ocasión también eran “Pan, libertad y democracia” También se dijo de Mubarak que tuvo algún problema grave de salud tras abandonar el poder. Su dinero fue congelado en cuentas suizas.

Mubarak se había resistido con uñas y dientes, lamentando las víctimas, cesando a su gobierno, ordenando el cierre de las oficinas de al jazzeera en el país, tratando de bloquear twitter y facebook, sacando a la calle a sus partidarios para que reventaran las protestas pacíficas… La situación fue tan kafkiana que llegó a anunciarse por dos veces su dimisión para después ser desmentida por él mismo, y simplemente, en un discurso televisado, los egipcios le vieron decir que iba a delegar el poder a su segundo de a bordo. Nada de esto le sirvió. Los ciudadanos egipcios lograron que se marchara. No fue fácil, varias semanas de protestas en las calles, más de 300 vidas humanas, pero lo lograron. Mubarak cedió el poder al ejército que se comprometió a favorecer la transición hacia un estado democrático y civil en un plazo de seis meses. Ahora mismo el parlamento egipcio se halla disuelto. Atrás dejaron días en los que vivieron situaciones como las que describen estás imágenes.

Gadafí entretanto había apoyado al derrocado dictador tunecino y había eliminado ciertos impuestos a alimentos básicos. El 13 de febrero se podía leer en la prensa el aviso del Observatorio del Mundo Árabe: Gaddafi tenía miedo. La oposición preparaba una manifestación para el 17 de ese mes y él tomaba medidas sin meditar para tratar de calmar los ánimos. El 19 de febrero ya se hablaba de al menos 84 personas muertas en Libia. Se dijo poco después que Gaddafi se había ido a Venezuela. Pero la represión continuaba con más de 200 víctimas ya. Al día siguiente su hijo salía en la televisión alertando del peligro de guerra civil. Negaba las cifras de muertos que se habían dado y anunciaba reformas constitucionales y leyes nuevas más liberales. No convenció a casi nadie y se siguió reprimiendo con bombardeos a los opositores.

Gadaffi llegó a dar un discurso, parte del cual se pudo escuchar traducido en directo en la cadena SER. Fue un discurso acalorado y nervioso en el que, código penal en mano, enumeraba artículos en los que se decretaba la pena de ejecución para los infractores. Llegó a coger un fusil y a decir que resistiría con él. Negó haber usado aún la violencia pero anunciaba estar dispuesto a hacerlo. También animó a todos sus defensores a luchar por él.

En ese discurso terminó de retratarse Gaddafi. Sus últimos años siendo recibido por los mayores líderes de Occidente se le quedaron ya muy lejos. Ahora la comunidad internacional se reunía para condenarle: primero la ONU hablaba de crímenes contra la humanidad, luego se reunieron EE.UU. Y la U.E. para analizar la situación y determinar sanciones. Los bombardeos continuaron y un juez libió de la corte penal internacional habló de más de 10.000 muertos. Se cuenta en algunas noticas que los opositores a Gaddafi en ocasiones solo están armados por cimitarras.

Finalmente, hoy EE.UU ha decidido reposicionar sus fuerzas aéreas y navales y parece que se mueve para parar esta masacre. También ha congelado 30.000 millones de dólares del dictador libio.

Ojalá todo este sinsentido acabe pronto y Libia como Egipto y Túnez pueda disfrutar de la oportunidad de construir un estado democrático y civil en el que el sufragio sea universal y en el que los políticos se preocupen del bienestar de todos sus ciudadanos, pero ese es ya otro tema y habrá que hablarlo en otra ocasión.

Una mirada al pasado, LIFE (años 30-50)


Os invito a visitar esta hermosa galería fotográfica de Life, revista que ha sido enclave histórico del fotoperiodismo a nivel mundial.

Recordad que podéis seguirnos en Twitter: @manusueiro_ , @48saky

Las 50 mejores fotos del Fotoperiodismo


Es difícil resumir la Historia reciente en tan solo 50 imágenes, pero esta presentación consigue captar muchos de los momentos de agonía y lucha que ha padecido la humanidad durante el último siglo. Un modesto ejercicio de conciencia sin olvidar que la llama de la represión no está extinguida en muchas partes de este lugar otrora llamado Mundo.

Que las disfruten:

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