Gabri Ródenas: “La industria cultural debe buscar nuevos modos de distribución en lugar de quejarse tanto”


Gabri Ródenas (España, 1976), es escritor, doctor en Filosofía, músico y ex-cineasta. Autor de libros, capítulos de libro y artículos sobre cine y cultura visual que han sido traducidos a idiomas tan dispares como el inglés, el finés o el esloveno. Está considerado uno de los mayores expertos a nivel internacional en la obra del cineasta norteamericano Jim Jarmusch. Ha impartido clases sobre realización cinematográfica en la Universidad de Murcia y varios centros de formación. Actualmente centra su actividad en la escritura. El búnker de Noé es su primera novela.

Nos responde con entusiasmo a unas preguntas en esta entrevista que podéis leer a continuación.

¿Qué es el Búnker de Noé? ¿Qué se refugia dentro?

El búnker de Noé supone un guiño claro a ese otro “búnker” que es el Arca de Noé. Al igual que en el ejemplo bíblico, este búnker se presenta como refugio ante una inminente catástrofe a gran escala. Lo que se encierra allí abajo, no obstante, es un misterio que el lector deberá descubrir.

En tu web personal, comomeconvertienunescritormillonario.com, explicas que el nombre es un chiste para atraer la atención de tus lectores. Además, te refieres a ‘El búnker de Noé’ como “mi bestseller”. ¿Estamos ante el Dan Brown de las letras hispanas o es otra broma?

Todavía es pronto para decirlo y, aunque este feo comentarlo por mi parte, lo cierto es que la novela se situó en las primeras posiciones del ranking desde el primer instante de su publicación.

Para mí supuso una gran sorpresa y una mayor satisfacción. En el fondo no era más que otro tipo que, de repente, decide publicar su primera novela sin ningún tipo de campaña publicitaria previa, ni “padrinos”, ni ninguna otra cosa que no fuera una gran ilusión por dar a conocer mi trabajo entre los lectores. Esa firme intención fue lo que me motivó a fijar un precio tan bajo.

¿Dan Brown? No me importaría. De hecho, no me importaría nada… (risas)

Seguramente tu formación en Filosofía influyó en la escritura de esta obra ¿Cómo dirías que lo hace?

De una manera muy peculiar. A pesar de su estilo ágil y sencillo, El búnker de Noé encierra varias cargas de profundidad. La presencia de filósofos es algo explícito, aunque nadie debe asustarse: no hay ni rastro de la aspereza de los textos filosóficos en esta novela.

Mi ideal literario es recurrir a un modo de escritura accesible y dinámico para transmitir un mensaje que, con otro formato, no atraería tanto la atención del lector.

Según la página de Amazon en la que puede conseguirse tu novela, te tomarás con los lectores de “El búnker de Noé” un café ¿En qué consiste esa oportunidad?

Me tomo muy en serio la relación personal con mis lectores. Una de las ventajas de esta época que nos ha tocado vivir es precisamente la posibilidad de mantener un contacto directo entre los diversos elementos de este juego que es escribir, publicar y leer.

Me encanta conocer la opinión de mis lectores y no es una mera pose. Esas personas se han tomado la molestia de adquirir mi novela ¡e incluso de hablar bien de ella! ¿Cómo no me va a apetecer estar en contacto con ellos?

La industria cultural debe buscar nuevos modos de distribución en lugar de quejarse tanto. Pensé que si algo no podía ser pirateado era “yo mismo”, de modo que me dije: “quien venga con una prueba de que ha comprado mi libro, podrá tomarse un café conmigo cara a cara”. Las bases están en el interior de la novela y la promoción es válida hasta el 15 de septiembre de este año.

¿Cuál es o son tus filósofos de cabecera? ¿Y novelista/s y/o poeta/s?

Ya apenas leo filosofía, pero me siguen encantando Wittgenstein y Thoreau (ambos citados en la novela).

Sobre escritores diré que antes era de lecturas “duras” (Kafka, Hesse, Thomas Mann, etc.), autores con gran carga filosófica. Pero ahora me quedo con los clásicos del best-seller (Stephen King, Dan Brown o los españoles Javier Sierra y Juan Gómez Jurado) y alguna que otra bomba de relojería envuelta en papel brillante (Raymond Carver, Richard Ford, Cormac McCarthy…)

Últimamente, también estoy prestando mucha atención a los autores que, como yo, decidieron lanzarse a la maravillosa aventura de la edición en digital –lo que algunos ya empiezan a denominar la “Generación Kindle”-. No pretendo dejarme a nadie fuera del tintero pero, por mencionar algunos… Armando Rodera, Bruno Nievas, Blanca Miosi, Sara Ventas, Magui Cabral Camacho, Ríos Ferrer…… Cada uno tiene su estilo pero, en cierto modo, formamos una gran familia en la que hay mucha colaboración y apoyo -¡algo extraño entre escritores!-

Nos ha llamado la atención que en tu cuenta de Twitter mencionas, entre otras condiciones personales, la de ex-cineasta. ¿Fue un camino que dejaste a medias y que podrías retomar o algo te llevó a abandonar esa rama del arte?

Digámoslo sin rodeos: el cine es una “afición” cara y, si además lo llevas en plan guerrillero –como era mi caso-, agotadora: coordinar gente que no cobra, distribuir el material… Me encanta el cine, he dado clases de cine y he escrito sobre cine (mucho), pero me resultó más fácil integrarlo dentro de mi gran pasión: la literatura. De hecho, la estructura de El búnker de Noé es netamente cinematográfica…

¿Qué proyectos te ocupan actualmente?

Lograr que El búnker de Noé llegue al mayor número de lectores posible, continuar con la redacción de mi segunda novela (soy un poseso de la escritura), ayudar a difundir el trabajo de otros autores y contribuir en la medida de mis posibilidades a construir un mundo mejor. Sobre este propósito muy real y no meramente publicitario o tópico, os mantendré informados. Como veis, las sorpresas no cesan… Mejor seguir conectados.

El autor en Twitter: @GabriRodenas

Unos “CuenTUITos” de Lucas Gattoni


En La Telaraña nos gusta, sobre todo, aparte de compartir nuestros propios contenidos, acercaros cosas que no están muy a la vista de todos, por eso hemos publicado entrevistas a personas que no son lo que se podría decir “celebridades” o “personalidades” pero que, sin duda, celebramos haber encontrado en la red y en la vida real porque creemos que su trabajo está lleno de personalidad.

Es el caso del exproductor y escritor Santiago de Arriba, de la Fotógrafa Carolina Valtuille o del escritor Ismael Milán Cara, y es el caso, también en esta ocasión, de Lucas Gattoni, joven diseñador argentino, al que podeis seguir en Twitter buscándolo como @conunojosolo, que nos ha dado permiso para publicar algunos de sus pequeños textos denominados por él mismo “cuenTUITos” y nos ha respondido algunas preguntas.

El "microcuenTUITsta" Lucas Gattoni

¿Qué te impulsa a escribir?

…Todos somos un poco artistas… llevamos un impulso dentro nuestro, una fuerza que tiene que salir, que desea ser compartida.. En mi caso, he encontrado la micro literatura como vía de expresión a través de la cual me siento más cómodo.

¿Y qué te inspira?

Todo: historias ya vividas, proyectos, una mínima escena que pueda ver por la calle mientras voy caminando…

Buscando en su blog con un ojo solo podemos encontrar un texto que habla de la inspiración en el que reconoce un cuento brevísimo que aparece en el libro “Un tal Lucas” del gran Julio Cortázar como uno de los primeros textos que le hicieron pensar en que eso era lo que él quería hacer.

“Mirar con un solo ojo es como espiar a través de una cerradura… Ver sólo un fragmento de una escena por vez –una instantánea que por sí misma cuente una historia– y apelar al propio ingenio para construir el resto.
 Eso es, brevemente, enfrentar la vida con un solo ojo”

Apelando a la capacidad asociativa de ideas ¿Nos puedes hablar de alguna relación que encuentres entre la creación de un diseño y la de un “Cuentuito”?

“…Mis cuentuitos son retazos de historias que pretendo que cada lector imagine a su antojo. Mi acercamiento al diseño es muy similar, me gusta dejar espacios vacíos que el público objetivo de la pieza gráfica pueda llenar…

También tiene relación el formato reducido y la manera de escribirlos, rápido, a mitad de otra cosa… El mismo ritmo que llevo en el trabajo de diseñador en el que todo debe entregarse para ayer”

Tus Cuentuitos ¿Te salen de una vez o te rondan la cabeza por un tiempo? ¿Has escrito y reescrito más de una vez alguno de ellos?

Las ideas me vienen generalmente mientras camino por la calle. Trato de escribir el cuento entero en mi viejo Nokia 1100. Si tengo otras cosas en la cabeza simplemente escribo frases o palabras clave y luego frente a mi Pc les doy la forma final…

…Una vez que el cuento está subido al blog, excepto que encuentre una falta de ortografía, no lo toco más… Uno debe dejar “morir” tranquilas sus obras.

¿Tienes en mente escribir, o has escrito ya, algunos textos más extensos?

Durante mi adolescencia escribí varias canciones para un grupo de música que tenían amigos de la escuela… Una sola llegó a grabarse en realidad… el título “Más allá del cristal” Luego tuve una época de poemas de amor, bastante cursi a mi entender actual…

Participé hace muchos años en un concurso de cuentos cortos (Con una historia que luego se transformó en cuentuito y que así funciona mucho mejor) Y también escribí dos o tres guiones para sketchs graciosos. (Para fogones Scouts)

Con ninguna de estas expresiones me siento tan a gusto como con los microcuentos que comparto día a día desde mi blog y desde mi cuenta de Twitter


Algunos cuentuitos de Lucas Gattoni:

“Razón”
“Nunca pensé que mi tremendo secreto
 –ése que escondí por años– sería para él nada más que otra razón para seguirme amando.”


Suficiente

“Se despojó de las canciones melosas, los 
poemas cursis y las cartas con corazoncitos…
y lo que quedó fue suficiente.”

Nadie
“Había escrito el cuento más bello y lo olvidó… para tratar de recordarlo, pasó años
 creando historias que nadie leía.”

Ella
“Al arrancar el tren, sólo pudo sentir
 nostalgia… hasta que se dio cuenta
 que ella seguía sentada a su lado.”

Motor
“A través del sordo siseo del motor, 
escuchó un crujido… abrió la puerta y comprobó 
que sus sueños se habían trizado.”

Las fotos que acompañan esta entrada y los cuentuitos están bajo CopyRight de Lucas Gattoni, él da permiso para difundirlos siempre que se le cite como autor.

Santiago de Arriba: “Democratizar el conocimiento puede ser la clave de un futuro sin violencia ni miseria”. (Parte III)


Esta semana finalizamos la publicación de la entrevista a Santiago de Arriba. En la Parte II, dedicada a resumir la primera fase madura de su carrera, Santiago nos relató experiencias como la del pantano de Riaño junto con Imanol Arias, la liberación de Emiliano Revilla en 1988, momento en el que ya ocupaba el puesto de Jefe de Producción de Informativos de TVE.

Santiago, creo que es momento de tratar su experiencia en Tian’anmen ¿volvió a desarrollar después su trabajo de la misma forma?

De los sucesos de Tian’anmen vine muy tocado. Vi muchos muertos, presencié muchas salvajadas…cosas horribles. Los altavoces que obligaban a la gente a detenerse a escuchar las órdenes, las pantallas… me pareció estar viviendo en China dentro de ‘1984’, la novela de Orwell. La Telaraña

Aparte de ser perseguido y amenazado (Santiago estuvo escondido bajo el techo de una familia coreana, a quien agradeció su amabilidad), me afectó más la impotencia de ver cómo el pueblo no se rebelaba. No entendía nada, ¡les estaban matando! Vi cómo les hacían confesar crímenes delante de sus familias antes de ser ejecutados, además de tener que pagarse la bala… [silencio].

Tiene mucho mérito haberse jugado la vida por su trabajo.

Trabajar en una televisión pública, con una gran estructura, en un entorno político… si se vive con ese riesgo es por amor al trabajo y querer hacer las cosas bien. Ahí te doy la razón: que siempre ha habido y habrá pocos dispuestos a dejarse la vida por el cumplimiento de su deber.

¿Qué pasó con TVE? ¿Cómo rompieron relaciones?

Me fui de excedencia tras haber destruido en quince días el excelso trabajo de tres años. No lo soportaba. Intenté volver a los tres años y me dijeron que no. Les llevé a juicio. Gané y me tuvieron que indemnizar, además de readmitirme. Pero fui castigado a Prado del Rey, a trabajar en programas de vísceras.

Mis últimos aLa Telarañaños trabajé en documentales y programas culturales de La 2. Hice “Estudio 1”, “Memoria de España”, Naturaleza, Ballet, Música y muchos más. Hasta que por mi salud tuve que pedir la incapacidad absoluta y retirarme.

En cuanto a la censura, ¿qué métodos había de ocultar información?

Lo primero y más evidente era el servilismo. La disposición a todo lo que te diga el jefe es nefasta, porque te impide pensar por ti mismo. Por otro lugar, estaba la autocensura, que fue absoluta con el tema de los GAL. Se informaba de que aparecían muertos pero no se decía por qué ni quienes habían sido los autores. También había intervención política e institucional. Se estaba preparando el minutado de los telediarios y de repente llamaba Alfonso Guerra o un ministro a dar un toque. O llamaba la Casa Real a dar su consigna…

Y por último había un dirigismo de la información. Al poner los focos en unos aspectos y no en otros también estás censurando. O directamente no mostrar un hecho. Pero censura directa sólo tuve en Arabia Saudita, Irak e Israel, donde me acompañaba siempre un censor militar en la primera Guerra del Golfo.

¿Cuáles son sus trabajos por escrito más importantes?

Fui  el primero en RTVE que puso por escrito la idea de quitar la publicidad en TVE.  Idea que se ha hecho efectiva hace poco. También escribí un manifiesto sobre difusión, que aboga por hermanar las ciencias y las letras. Acercar la ciencia al público de forma audiovisual, hacerla democrática. Surgió en 2003 en una reunión del Colegio de Físicos, y se movió con éxito. Parece que se está teniendo en cuenta. Lo hice por puro placer intelectual y libertario.

El objetivo del “Manifiesto por el desarrollo y difusión de los saberes” fue iniciar una campaña estatal para reclamar la dotación de suficientes medios para estudiar, investigar o  experimentar, para difundir los conocimientos a través de todos los medios de comunicación. Trasladar los saberes a la sociedad elevaría el nivel intelectual y facilitaría la comprensión del mundo que nos rodea. Además de propiciar  la discusión y el debate hasta llegar entre todos a soluciones razonables de cara a un futuro incierto por definición.

Democratizar el conocimiento puede ser la clave de un futuro sin violencia ni miseria.

¿Cuál es su “utopía” para la televisión?

Según los textos legales españoles, la televisión es un servicio público esencial. Todas las cadenas, incluyendo las privadas, son de titularidad pública. Pero la lucha por el liderazgo permanente basado en la captación de publicidad es incompatible con el cumplimiento de las funciones de tal servicio público.  Pero el medio cambió mucho con la explosión del corazón y los programas de telerrealidad, que son todo basura. Además, con todo el tema de la TDT, hay una gran variedad de canales pero una oferta muy pobre de contenidos. La mayoría emiten programación repetida o poco variada.

Mi utopía es una televisión pública sin el control político, gestionada por directivos que procedan de la plantilla. Que el Consejo Audiovisual asuma el papel de supervisión de los contenidos publicitarios en todos los soportes de difusión. Básicamente, una televisión que forme, informe y entretenga en el espíritu de todos sus programas.

¿Trabaja ahora en algún proyecto?

Me gustaría escribir una novela, pero ello conlleva muchas horas al día de esfuerzo. Tuve que elegir entre seguir trabajando en solitario por la literatura o dedicarme a mi familia. Y elegí lo segundo.

Santiago de Arriba: “Nunca permití que los medios se movieran para manipular la realidad”. (Parte II)


Continuamos con la entrevista a Santiago de Arriba. Tras desarrollar sus primeros pasos en el Periodismo, con experiencias sobrecogedoras como varios atentados firmados por ETA, Santiago empezó a realizar sus primeros viajes al extranjero como productor de Televisión Española en 1986.

¿Fue ese año cuando trabajó con Pérez-Reverte?

Melilla

Melilla

Sí, fui enviado especial a Gibraltar junto con él. Era un viaje político por unas elecciones. El motivo era realizar la primera entrevista abierta que se le hacía a Peter Caruana, el actual primer ministro de Gibraltar. Pero fuimos por un pacto político.

Entonces nos tuvimos que desplazar desde allí a Melilla por unas revueltas pro marroquíes protagonizadas por Mohamed Dudú. En esa fecha estaba Manuel Céspedes de delegado del Gobierno. Era un tipo muy peligroso y muy ligado a los GAL. Además se sabía que el hermano de Pérez-Reverte estaba también mezclado con el grupo. Había en definitiva una inestabilidad seria de gobierno, unida a las problemáticas políticas fronterizas de Gibraltar.

Todo ello hizo que se nos “recomendara” falsear la entrevista con Caruana. Pero yo me negué. “Lo siento Arturo, pero yo soy productor de televisión, y como servidor público me debo a la gente. Debemos preservar la verdad”. Como responsable de los medios, nunca permití que estos se movieran para manipular la realidad.

¿Qué sacó de esta experiencia?

Me di cuenta de lo complicadas que son la política internacional y las relaciones diplomáticas. Es algo muy delicado y nunca sabes bien de qué lado de la barrera estás.

Es el turno de que nos cuente su experiencia en Riaño junto con Imanol Arias

La construcción del pantano en Riaño provocó enfrentamientos tremendos con la Guardia Civil en 1987. Era de las primeras veces que como fuerza represora actuaba con contundencia en la democracia, provocando numerosos heridos graves. La situación política estaba muy tensa por este asunto. La causa de los  enfrentamientos era el rechazo de los habitantes de Riaño a arrasar todo el valle por construir un pantano. Era un lugar con mucha historia y, evidentemente, no se querían ir.

Imanol Arias es natural de Riaño, y fue allí a ver qué pasaba con su gente, su pueblo. Así que hicimos un reportaje para Informe Semanal, aparte de dar información para los telediarios.

El saldo final provocó que el Valle de Riaño, con  once pueblos, fueran reducidos a escombros y  ahora yacen bajo las aguas de un pantano.

Este documental, ‘Riaño Vivo’, muestra la lucha de los vecinos del pueblo de Riaño. En él se observa la extrema dureza policial contra unos vecinos que protestaban pacíficamente:

¿A raíz de esto surgió su oportunidad de ser Jefe de Producción de Informativos?

Sí. Me ofrecieron este puesto para la primera edición del telediario, y acabé llevando las tres. Controlaba personal, medios técnicos, transportes, comunicaciones…  Una carrera que pudo ser más meteórica si hubiera aceptado los términos del poder, algo de lo que no me arrepiento en absoluto. Trabajar con comisarias políticas como Mª Antonia Iglesias codo a codo hubiese resultado repulsivo. Yo buscaba la verdad en la información.

¿Cómo cambió la línea informativa y el modo de trabajo de los telediarios con su labor?

Cambiamos la estructura de modo que se hizo mucho más eficiente el trabajo de los equipos. Lo cambiamos de tal manera que a las cinco de la tarde los productores les dábamos a los redactores las previsiones de noticias del día siguiente. Hicimos una estadística y demostramos que con los mismos equipos cubríamos un 50-55% más de noticias que anteriormente y de una forma más profesional.

Fueron unos años felices porque hicimos un proyecto de producción muy europeo. Y apliqué los métodos que había aprendido de los norteamericanos en Filipinas.

Juan de Arespacochaga

Juan de Arespacochaga

¿Cómo fue su golpe a Juan de Arespacochaga, ex-alcalde de Madrid?

Ocurrió en Chile en 1988. Yo era enviado especial allí para cubrir el referéndum de Pinochet para saber si seguía en el poder hasta 1997. Allí Arespacochaga se creció e hizo unas declaraciones fascistas muy duras, para justificar aquel régimen. Un contacto me las pasó y las mandé como colas tras una crónica. Esto acabó con su carrera. Los medios lo fulminaron y al día siguiente tuvo que dimitir.

¿Qué decían esas declaraciones?

Básicamente exaltación del fascismo y el franquismo, en una época de gobierno socialista total. En ese momento no las hubiera respaldado ni Fraga. Bueno, quizás en la intimidad… y en gallego [risas].

Háblenos ahora de la liberación de Emiliano Revilla

Emiliano Revilla, tras su liberación (El País)

Emiliano Revilla, tras su liberación (El País)

La liberación de Revilla fue un hecho curioso. Ocurrió un fin de semana, concretamente un 30 de octubre de 1988 de madrugada. No sé por qué, me desperté y, como adicto a la información, puse la radio. Nada más oír la noticia llamé a la redacción, pero no había nadie. Lo intenté con los productores y tampoco. Así que decidí ir yo mismo. En media hora monté todo el dispositivo y en dos horas empezamos a emitir en directo.

Hasta aquí la Parte II de la entrevista a Santiago. Próximamente en La Telaraña, la tercera parte nos desvelará  uno de los momentos más tensos de su vida, cuando coincidió en Pekín con las protestas de la Plaza de Tian’anmen. El saldo en víctimas a manos del gobierno taiwanés dio la vuelta al mundo con la imagen del joven detenido frente a un tanque. Santiago también nos hablará sobre su ruptura con TVE, sus trabajos por escrito, así como su utopía para la televisión en España.

Santiago de Arriba: “No creo en la violencia como método para obtener algo a cambio”


Santiago de Arriba es un productor actualmente retirado. Duro activista en su primera juventud, dedicó su carrera a trabajar por y para la información. Sus años de adolescencia están marcados por una lucha de guerrilla urbana, de fuerte activismo contra el sistema, en unos años que, antes de y tras la muerte de Franco, fueron sinónimo de eclosión del librepensamiento, violencia callejera y tensión social. Vivió lo que él define como “la auténtica movida”, un periodo muy revolucionario al ritmo del rock transgresor de protesta.

Santiago reconoce que siempre ha sido un adicto a la información. Con diez años ya leía a diario el ABC, que compraba su madre. Su vena periodística apuntaba a maneras desde pequeño. Tras numerosas experiencias como técnico y guionista en diferentes medios, llegó a ser productor de TVE, cubriendo acontecimientos que le marcaron de por vida. Su experiencia como enviado especial a múltiples países le valieron para obtener la dirección  de Producción de los tres telediarios y otros programas de carácter cultural más tarde.

En los últimos años ha escrito múltiples textos con el fin de cambiar la perspectiva de la televisión, como la propuesta de retirar la publicidad de TVE, entre otros.

Con un carácter peculiar  y repleto de anécdotas que contar,  Santiago nos ha relatado a La Telaraña su experiencia personal y profesional como testigo de la historia.

¿Cómo fueron aquellos años de la “movida”?

Me moví en torno a lo que se llamó LaCoChu [abreviatura de Laboratorio Colectivo Chueca]. Conocí a cantantes, pintores, poetas, escritores y artistas en general que clamaban por un cambio radical del sistema. Mi juventud se desarrolló en una España que estaba despertando del franquismo. Fue como si todo estallara de repente.

Al país lo habían inundado de droga. Era más barato entonces ir a San Sebastián a comprarla que incluso a Ámsterdam. Los que vivimos en ese entorno somos una generación “machacada”. De hecho todos mis amigos están muertos, salvo un par de ellos. Los que quedamos somos unos supervivientes.

¿Cuándo decidió dejar el mundo de las guerrillas?

Me di cuenta de que no era un buen camino cuando casi quemo un autobús de la E.M.T. con un cóctel molotov. No creo en la violencia como método para obtener algo a cambio. Se nos estaba yendo de las manos.

¿Cuál fue su primer contacto con los medios?

Empecé  estudiando como discjockey de radio y supe del Instituto Oficial de Radio y TV. Tras unas pruebas muy duras de acceso, pagando sólo un seguro escolar, que me permitía aprender la profesión y hacer prácticas de producción, realización y operaciones en el segundo plató más grande de España. Es lo que equivale hoy a ser Técnico de grado superior.

¿Cómo fueron sus primeros trabajos?

Cada final de curso hacíamos cortometrajes. Mi primer contacto profesional fue en 1985 en el Centro Territorial de Madrid, donde trabajé como guionista. Después estuve de becario en Euronews, aprendiendo a manejar el sistema de satélites y conexiones.

Pero realmente empecé ejerciendo el oficio en el diario matinal “Buenos Días”, que dirigía José Antonio Martínez Soler. Hacía puro directo. Teníamos que saltar tejados para ir colocando antenas que permitiesen llevar la señal, ya que entonces no llegaba a todos sitios la que transmitía el Pirulí por su ubicación en una hondonada.

Cuéntenos sus primeros acontecimientos cubiertos como productor.

El primer suceso trágico de repercusión que cubrí fue el coche bomba de ETA en la Plaza de la República Dominicana de Madrid, cuando pasaba un convoy de la Guardia Civil. Juan Luis del Castillo López, un magnífico productor amigo mío, estaba en la zona y me llamó para cubrir enseguida la noticia. Cuando llegué con el equipo de cámara lo que vi fue muy duro. Fue mi primer pero no último contacto con la muerte.


Vi todos los restos esparcidos antes de que pudieran llegar los equipos forenses. Fue una masacre absoluta. Murieron muchos. [Silencio] Fue tremendo…un gran impacto para mí…

¿Cómo cubrió el asesinato de Ricardo Sáenz de Ynestrillas?

El atentado ocurrió a la altura de Virgen del Puerto, cerca de su casa. Él iba en su coche oficial. Entonces yo aún no tenía contrato fijo en Telediario. Aún me daban de lado. Tuve que insistir mucho para que me dieran una cámara y fui con un equipo de cámara y un conductor. El mérito fue que conseguimos cubrir la noticia en sólo veinte minutos, con todo el atasco que había en la M-30 y que se emitieran en el TD-1 con Ángeles Caso.

Y salgo en las imágenes peleándome con la policía. “¡Déjennos, que estamos en directo!”. Recuerdo que dificultaban mucho la labor. Me peleé con ellos para obtener imágenes en muchas ocasiones. Fue una pequeña hazaña a partir de la cual me empezaron a mirar de otra forma.

¿Cómo se enteró tan rápido del suceso?

Contábamos con teletipos de varias agencias, e incluso había gente que llamaba a los medios cuando algo pasaba, algún vecino…

¿Cómo se desarrolló después su trabajo?

Me afiancé de tal manera que en 1986 empecé a viajar al extranjero. Era mi primer año de contrato en TVE. En octubre hice mi primer viaje de los cuatro que hice a Filipinas. Por entonces había pocos productores dispuestos y que supieran hablar inglés. Yo sí sabía y eso me ayudó.

Hasta aquí la Parte I de la entrevista a Santiago. Próximamente en La Telaraña, la segunda parte nos desvelará sus experiencias en el norte de África, donde trabajó con el que fuera corresponsal de guerra, Arturo Pérez-Reverte. También revelaremos cómo cubrió los sucesos de Riaño junto a Imanol Arias, así como su ascenso a productor de los telediarios en TVE. En esta época, Santiago viviría uno de los momentos más tensos de su vida, cuando fue enviado a Pekín para cubrir las protestas de la Plaza de Tiana’anmen, trágico suceso que se saldó con la muerte de cientos de civiles.

 

Carolina Valtuille; Fotógrafa: “Los lugares abandonados tienen historias que mucha gente ignora”


Para esta entrada en La Telaraña contamos con la participación de Carolina Valtuille, joven fotógrafa y exploradora de espacios ignorados y apartados del ruido de las grandes ciudades, que se ha prestado a respondernos unas preguntas.

Carolina Valtuille

¿Cuándo decidiste dedicar el tiempo a la fotografía?

Por el año 2007 conseguí una cámara compacta aunque mis primeras fotos (y no es de extrañar) fueron de amigos, familia y compañeros. No tenía la idea de meterme de lleno en la fotografía, más bien hacía fotos para pasar el rato. Más adelante vi que me apoyaban y que mis fotos empezaron a evolucionar hacia algo más serio y decidí probar, pero hasta el día de hoy tampoco me creo una profesional.

Llamaste Broken Lens (lentes rotas) a la página en la que muestras tus trabajos fotográficos. ¿Por qué se te ocurrió ese nombre?

Broken Lens es un proyecto bastante personal. No es el típico portfolio de un fotógrafo serio profesional que va colgando sus fotos; es un blog de lugares que voy viendo y que quiero compartir con el resto sin ninguna intención. El nombre del mismo tenía que incitar a eso precisamente y me quedé con Broken Lens. Más adelante vi que incluso el contenido estaba acorde: sitios abandonados, cementerios, ruinas, ausencia de personas… aunque no sé si seguiré en la misma línea.

Tus fotografías remiten muchas veces a lugares alejados de las poblaciones, abandonados, solitarios ¿Qué es lo que encuentras en ellos?

Los lugares abandonados y solitarios tienen historias que mucha gente ignora. De alguna manera hemos ido aparcando a un lado lo que no nos interesa o no nos sirve, pero estos sitios siguen ahí y siguen teniendo algo que contar. A veces me siento como una invasora adentrándome dentro de un lugar que fue de alguien, explorando en busca de objetos que puedan contarme algo o darme más información. Es emocionante intentar reconstruir en tu cabeza la vida de alguien, o al menos hacerte una idea de cómo podría haber sido.

Leprosería de Arico (Tenerife) por Carolina Valtuille

¿Que tiene la fotografía que la diferencia de otros artes? ¿Cómo reconoces, en esos paisajes abandonados por ejemplo, lo que puede ser una buena fotografía?

Leí una vez que la fotografía no puede cambiar la realidad, pero la puede mostrar. Inmortalizas sitios, personas, paisajes… momentos en el tiempo, diría yo, y eso es algo muy poderoso a mi parecer. En cuanto a saber cuándo es el momento exacto para una imagen, creo que se necesita una buena visión espacial para poder hacer algo interesante. En tu cabeza vas creando perspectivas y enfoques diferentes, y finalmente con la cámara haces el disparo cuando lo tengas. Al menos así funciono yo. Sin embargo existen otras prácticas en la fotografía que defienden todo lo contrario, el hacer la foto sin pensar, pulsando un botón. Para gustos colores.

Se nota en tus imágenes un cuidado por el proceso posterior a la toma de la fotografía. ¿Qué es lo que te hace sentir que una foto está acabada y lista para la publicación?

El postprocesado es algo que en mas de una ocasión me han criticado, pero creo que cada cual es libre de hacer lo que le plazca. Muchas veces tengo peleas internas por el acabado de una foto, vuelvo a editar y a reeditar porque no encuentro algo que me llene. En este aspecto no tengo criterio, cuando la cabeza me dice “está bien”, paro; no importa si la edición es mínima o máxima.

Vistas desde la ventana de una vivienda de la mina El Rosario por Carolina Valtuille

Se dice que en la fotografía una cosa es lo que se ve cuando se encuadra y se dispara y otra es la que se encuentra después cuando esa imagen se abre en el ordenador y se observa con más calma ¿Hay algo de cierto en esta afirmación?

Uno de las primeras cosas que aprendí es que nunca debes borrar las fotos que haces de la cámara. Nunca, por más malas que te parezcan. Lo que ve el ojo humano no es lo que ve una cámara, al menos hasta la fecha. Es cierto que no podremos conseguir a la primera una imagen perfecta, pero sí es recomendable mirar las tomas en grande, con una luz menos intensa y con más calma porque se pueden escapar muchos detalles en esa pequeña pantallita de la cámara.

Las fotos que más te llegan ¿Las buscas o las encuentras?

Las fotos que más me llegan las encuentro y en físico tengo pocas aunque no por falta de oportunidades. Cuando veo una situación que podría ser una foto especial para mi, me olvido de la cámara. En mi cabeza retumba un “Esto sería una imagen inolvidable”, pero me quedo observándola tal cual. Quizás más que con la cámara, intento grabarla en mi memoria porque temo estropear el momento sacando una máquina que tanto intimida a más de uno.

¿Hay alguna fotografía que te gustaría haber hecho y todavía no has podido conseguir?

Sí, desde hace años he querido dedicar parte de mi vida fotográfica a algo más social. “Robar” imágenes a la gente cotidiana y situaciones del día a día. Otra de mis aspiraciones es viajar a otros países a retratar conceptos. En Rusia viví muchas situaciones que podrían haber sido muy buenas fotos, pero como explicaba antes, tengo un problema con esos momentos que me impide sacar una cámara y tirar una foto.

Del arte y el mundo de la fotografía ¿Qué es lo que más y menos te gusta?

Del arte y la fotografía, no me disgusta absolutamente nada. Creo que todo es subjetivo y no soy nadie para meterme dentro de las creaciones de los demás. Lo que tolero menos, son algunas actitudes negativas de las personas que he visto. Hay plagio (y no estoy hablando de copiar una idea, que eso ya es más debatible), hay muchos sentimientos de envidia, prepotencia, odio. ¿Lo que más me gusta? Ver el trabajo de otras personas y enriquecerme a mi, aprender algo de ello.

¿Hay alguna imagen o autor que te haya resultado inspiradora? ¿Cuáles?

A diario veo muchas galerías y nombrar a alguien me resulta casi imposible. Al principio me vi inspirada por un fotógrafo que conocí en Canarias, pero sólo me sirvió para arrancar. Creo que el asunto no es de centrarse en algún artista en particular sino de ir observando los trabajos de la gente, ya sean conocidos o no, quedarte con algo que te sirva a ti y fusionar tus ideas con lo aprendido.

¿Tienes ahora en mente algún nuevo proyecto fotográfico?

Proyectos tengo muchos desde hace tiempo pero para hacer las cosas se necesitan medios. Quiero contar la historia de alguien, hacer una sesión de fotos atípica y más premeditada, mezclar el pasado con el futuro a nivel fotográfico y por supuesto seguir con mis descubrimientos en sitios abandonados o solitarios. Lo que no quiero es hacer una única cosa, eso lo tengo claro. Quizás más adelante se puedan ver estas ideas en mi galería o blog.

Podéis ver más fotografías de Carolina Valtuille en su página Broken Lens (Carolina Valtuille “cerró” su página hace unos meses, cuando decida abrir otro espacio en internet con su obra trataremos de enlazar a él desde La Telaraña)